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En conjunto con la FEDE, pintamos este mural en conmemoración al Negrito Avellaneda, asesinado por la última y genocida dictadura militar.


Al que lo quiera ver en vivo y en directo, se encuentra en Baradero y Eva Perón, Morón Sur


Hace 33 años se produjo en nuestro país el golpe de Estado que dio inicio a la Dictadura cívico- militar más sanguinaria de la historia. Tuvo como objetivo la instauración de una economía neoliberal que destruyó la industria nacional, generó un modelo de concentración de la riqueza y produjo enormes niveles de desigualdad; algo que en democracia encontró su profundización, sobre todo en la década del 90.
Para ello, los militares llevaron a la práctica un aparato de represión que generó la desaparición, tortura y asesinato de 30 mil personas.

Por eso, el Encuentro por la Democracia y la Equidad marchó a plaza de mayo. Luchando por la Memoria y la Verdad, para que Nunca Más se vuelva a repetir. Exigiendo Justicia para los represores, que a seis años de la anulación de las leyes de impunidad muchos siguen sin recibir la condena merecida. Acompañando a los Organismos de Derechos Humanos, los responsables de que cada año las marchas se agiganten, producto de su lucha inclaudicable de todos estos años mientras la clase política y buena parte de la sociedad miraba para otro lado. Y reclamando por la aparición con vida de Jorge Julio López, herida abierta de la democracia argentina.

Hoy nuestro compromiso con estas banderas tiene el deber de profundizarse. Porque aquellos sectores que apoyaron el golpe y que se enriquecieron con el gobierno dictatorial, hoy aparecen a los gritos exigiendo pena de muerte, bajo el manto de lockouts patronales u oponiéndose a normas represoras como la ley de Radiodifusión. Contando además con el aval y el apoyo cada vez más explícito de los medios masivos de comunicación, también cómplices en aquellos años con los militares.

Por eso, como Juventud del Encuentro asumimos este compromiso. El compromiso de pedir justicia para las víctimas, que dieron la vida por un país mejor. El compromiso de luchar cada día por una sociedad más justa, equitativa y solidaria. Hay 30 mil motivos para hacerlo.


Ay Carrio. Lo hiciste de nuevo. Un guiño más a favor del poder concentrado. Ahora, mientras deciden si el oligarca de Llambías o el privatizador liberal del bulldog Lopez Murphy acompañan a tu candidata en la Provincia, vos seguis haciendo lobby y compitiendo con tus compañeros opositores para ver quien es más de derecha.


Resulta que Carrio manifestó lo siguiente: “No tendremos problemas en defender a los grandes grupos económicos si es para defender la libertad de prensa” ( www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-121905-2009-03-21.html)


Es imposible pensar que los grupos económicos aseguren la libertad de prensa. Ya es sabido que en la Argentina los medios de comunicación audiovisual y escrito se concentran en pocas manos, lo que produce precisamente que la diversidad y la libertad de expresión quede de lado en función de ideas que están al servicio de intereses particulares (www.aeanet.net revisar las autoridades).

Los medios no son servicios públicos, la información no se toma como una herramienta fundamental para el desarrollo de una democracia profunda. La información es una mercancía y está puesta en función de los grandes grupos económicos y se utiliza para determinar la ideología de la sociedad.


Mecanismos de censura indirecta que tipos tan presentables como Nelson Castro y Morales Solá se olvidan de mencionar


Y Carrió banca a una ley de la dictadura...


No se que opinan los visitantes




Durante estos días, el país polemizó en torno a unos dichos de la reina de los teléfonos a raiz del asesinato de su florista: "el que mata debe morir". Días después, otra muerte, en este caso la de un entrenador de también cercana relación con algún famoso, dobló la apuesta y la cantidad de discursos con tintes racistas. Parece que las declaraciones de la rubia conductora dieron el espacio para que muchos dejen de lado sus hipocresías y canten a viva voz sus deseos fascistas ocultos. "No me vengan con las estupideces de los derechos humanos. Derechos humanos debe haber para las víctimas", decía la SU con gestos crispados.
Discutir a estas alturas el poder de los monopolios mediáticos sobre la regulación ideológica que ejercen sobre la sociedad está fuera de lugar. Que Susana Gimenez, un ícono identificatorio indudable, diga semejante cosa, amparada en una supuesta bondad ingenua o en una calentura del momento, puede repercutir directamente en la opinión de mucha gente sobre un tema. La inseguridad es un problema complejo como ya sabemos, que ha sido tomado como caballito de batalla de la derecha, teniendo a disposición de los ciudadanos (y televidentes) soluciones compuestas de represión, control social, policías pulcros y menos derechos humanos. Sobre las causas, sobre los orígenes, nada de nada.
La situación no se resuelve pensando "que pasa si te lo hacen a vos". Esa es un opinión personal, y de lo que se discute en este caso es sobre una medida que debe tomar el Estado velando por el interés general.
Quienes nos consideramos parte del espacio progresista tenemos la obligación de comenzar a a hacernos cargo sobre el tema de la inseguridad como un problema que indudablemente le preocupa a gran parte de la sociedad. Si no generamos visiones propias, diagnósticos, discursos distintos y soluciones que tiendan a resolver las causas y no a quedarse con las consecuencias, estaremos siendo cómplices del crecimiento de estas opiniones que buscan sacar rédito político a la vez que fomentar el racismo y el control de los sectores empobrecidos. El progresismo debe dar un apote real en relación con las políticas de estado que tienen que desarrollarse en materia de inseguridad.
Queda claro que de ningún modo la cuestión se resulve con la pena de muerte, la disminución de derechos humanos y el aumento de la represión. La marginalidad, la falta de oportunidades, la corrupción institucional, el estado de las cárceles, la falta de trabajo y educación; velando estas causas y buscando soluciones posibles ya estaremos en enfrentamiento directo con aquellas posturas provenientes de los mismos sectores que llevaron adelante las políticas que hoy generan esta situación. Y que si no han sido parte directa, al menos se han beneficiado.