Ley de Medios: “Este fallo de la Corte le dice a los legisladores que no pretendan ganar en la Justicia lo que perdieron en el Congreso”, opinó el diputado nacional.
“La decisión de la Corte Suprema de Justicia es doblemente importante; porque a la par de favorecer la democratización de los medios promovida por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, jerarquiza la división de poderes y destaca la decisión tomada por el voto mayoritario de Diputados y Senadores”, opinó hoy Martín Sabbatella. Esta mañana el máximo tribunal anuló la medida cautelar dictada por la Cámara Federal de Mendoza, que había trabado la aplicación de la norma que aprobó el Congreso de la Nación por amplias mayorías en ambas cámaras. “Un legislador no tendría legitimación activa cuando lo que trae a consideración de un tribunal de Justicia es la reedición de un debate que ha perdido en el seno del Poder Legislativo por el juego de las mayorías y las minorías respectivas”, dice el fallo de los ministros de la Corte respecto a la medida que había promovido el diputado Enrique Thomas (Peronismo Federal) y afirma que el Poder Judicial no puede “ejercer el Gobierno por medio de medidas cautelares”.
El presidente del bloque Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella señaló: “Se trata de un fallo ejemplar; una lección democrática, que despeja una de los obstáculos principales que se le pusieron a esta ley surgida de un amplio debate y de años de trabajo por parte de numerosos sectores políticos, gremiales, académicos y sociales”. “Además, este fallo le dice a los legisladores que no pretendan ganar en la Justicia lo que perdieron en el Congreso con reglas democráticas”, subrayó.
Sabbatella, que integra entre otras la Comisión de Comunicación de la Cámara de Diputados, concluyó: “Aún falta que la Corte se pronuncie sobre otras medidas cautelares, pero es posible que este fallo sea representativo de cuál va ser el enfoque sobre el resto de las trabas que se le pusieron a la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”.
Continuar por esta avenida
Martín Sabbatella Diputado Nacional, presidente del bloque Nuevo Encuentro.
Existe una derecha desenfrenada, que lo que quiere es cambiar de avenida, volver a la avenida del neoliberalismo, salir de la integración regional para retornar a las relaciones carnales 
Argentina atraviesa un momento especial de su historia. La conmemoración de los 200 años de la Revolución de Mayo ha hecho que volvamos la mirada sobre lo que fuimos y lo que somos como sociedad y como Nación. En estas jornadas, no sólo festejamos lo ocurrido dos siglos atrás, sino que recorrimos el trayecto desde entonces hasta nuestros días, como una forma de abordar el hoy y de proyectar lo que deseamos y lo que podemos ser. Este Bicentenario encuentra a la Argentina transitando una avenida de cambios importantes, una avenida distinta a la de las últimas décadas del siglo pasado.
Nosotros, militantes de una fuerza política como el Encuentro, abordamos este momento histórico decididos a ser protagonistas. No nos contentamos con ser espectadores de la historia. El mejor homenaje que podemos hacer a aquellos revolucionarios es aportar nuestro compromiso a la construcción de la Patria Grande que soñaron, ser obreros de esa obra y no visitantes esporádicos y protocolares de vivencias rebeldes cuyos cometidos, en muchos casos, aún están pendientes.
A eso debe nuestro esfuerzo por construir un partido lleno de debate y de militancia como es el Encuentro por la Democracia y la Equidad, que confluye con otras fuerzas progresistas y populares en el Nuevo Encuentro.
LAS TRADICIONES Y EL PRESENTE. Una fuerza política se define a través de muchas cosas. Explica, por ejemplo, hacia dónde quiere ir y cuál es la sociedad que sueña, según cómo se reconoce en la historia, con qué hitos y protagonistas se identifica y de cuáles se distancia. (…) Nuestro partido edifica su identidad en las luchas emancipatorias americanas y nacionales, en los movimientos populares, en los pueblos originarios, en los revolucionarios independentistas de las primeras décadas del siglo XIX.
Nos reconocemos en la chusma radical, en las vertientes de izquierda y progresistas, en los descamisados peronistas, en la resistencia a las proscripciones y las dictaduras, en el Cordobazo, en los militantes populares de la lucha contra la desigualdad, la impunidad y la injusticia, contra el neoliberalismo y la corrupción, contra la degradación política y la exclusión económica.
Nos reconocemos en la emoción de las victorias, pero también en las heridas de las derrotas de los movimientos populares. Es desde esas alegrías, desde esos fracasos, desde esos encuentros y desde el dolor de lo que aún no hemos conseguido, desde donde avanzamos hacia esa sociedad que soñamos. Una fuerza política define sus rasgos de identidad constitutivos dialogando con la historia, nutriéndose de lo mejor de ella y también relatando el futuro que propone construir. Pero, sobre todo, una fuerza política se define según cómo actúa en el presente, cómo se involucra en los debates y conflictos del tiempo y la geografía que le tocaron vivir. En ese sentido, el Encuentro es protagonista en los debates y conflictos que vive el país.
No se mantiene neutral ni equidistante en las tensiones del presente. Tomamos posición y nos definimos, con autonomía, sobre la agenda pública: apoyamos aquello que siempre defendimos y soñamos, cuestionamos lo que está mal y proponemos lo que aún está pendiente.
AIRES DE CAMBIO. La Argentina se encuentra inserta en un proceso regional de cambios importantísimos. Gobiernos como el de Lula da Silva en Brasil, Pepe Mujica en Uruguay, Rafael Correa en Ecuador, Hugo Chávez en Venezuela, Fernando Lugo en Paraguay, o Evo Morales en Bolivia, entre otros, dan cuenta de una etapa de profundas transformaciones en la región, con un protagonismo impresionante de las mayorías populares; en claro contraste con las políticas neoliberales y de pensamiento único que asolaron América Latina en las décadas pasadas. Ningún proceso histórico, político, social, económico, es lineal y perfecto. Todos los mencionados son complejos, contradictorios, llenos de matices. La Argentina también atraviesa un proceso que, con contradicciones, con claroscuros, con marchas y contramarchas, avanza en una dirección interesante, abriéndose paso en debates y con políticas positivas, opuestas a las que vivimos en los ’90 y que despiertan una dura resistencia conservadora, de parte de los mismos que habían consagrado sus privilegios desde la dictadura.
Creemos que la Argentina empezó a transitar por una avenida distinta a la anterior, una avenida que permitió que vuelva la política con fuerza, que se corrieran las fronteras de lo posible, que se pusieran en escena debates que los ’90 habían querido clausurar, que revalorizó el rol del Estado, la perspectiva de Derechos Humanos, la distribución de la riqueza, la integración regional, entre otros. A pesar de las cosas que no compartimos y aún con lo mucho que queda por hacer, no desconocemos los pasos positivos dados, porque desconocerlos o rechazarlos sería ir contra nuestra propia historia, contra muchas banderas que fueron y son las de nuestro espacio político.
En síntesis, con autonomía pero sin neutralidad ni equidistancia, queremos ir por más, no por menos. Queremos defender lo construido sin aceptar el techo, porque el futuro que deseamos está más allá de este techo, pero incluye y necesita el piso de lo que se construyó en estos años.
Existe, además, una derecha desenfrenada, que lo que quiere es cambiar de avenida, volver a la avenida del neoliberalismo, salir de la integración regional para retornar a las relaciones carnales, salir de la discusión del valor del Estado como garante de derechos para volver a endiosar al Mercado, salir de la búsqueda de la Memoria, la Verdad y la Justicia para recuperar la impunidad.
Tenemos mucho para discutir y hacer: esencialmente, profundizar las políticas distributivas en la lucha contra la desigualdad y construir una nueva cultura política que mejore la calidad de nuestra Democracia. Pero no queremos cambiar de avenida, porque lo que soñamos se alcanza desde esta avenida de pensamiento: cambiando lo que hay cambiar, profundizando lo que hay que profundizar, sumando lo que hay que sumar y desprendiéndonos de aquello que lesiona el rumbo e impide ir por más. Asumimos el presente con la complejidad que tiene, con sus contradicciones, y buscamos, desde nuestra propia fuerza política, intervenir para transformarlo a favor de los millones que deseamos y merecemos vivir en un país más justo.
Insistimos: no nos resignamos a los límites del presente, no nos rendimos ante quienes dicen que este es el máximo al que se puede aspirar. Y, asimismo, tenemos claro que del otro lado hay una oposición que quiere retroceder y volver a las recetas que ya sufrimos.
Por eso el Nuevo Encuentro. Porque es necesario construir un proyecto colectivo que vuelva a enamorar, que defienda, por convicción y no por conveniencia, el rumbo de transformaciones iniciado, que pelee por lo que falta y continúe edificando la Patria Grande que soñaron muchos y muchas en toda nuestra historia.

En el día del periodista hacemos memoria de imprescindibles personas que dieron el ejemplo para mejorar la calidad de la comunicación y de la infromación en nuestro país.
Rodolfo Walsh, Osvaldo Bayer, Roberto Arlt, Mariano Moreno y Rogelio García Lupo fueron votados como los representantes más idóneos del oficio que cumple 200 años en el país.*
El periodismo argentino nació tan pronto se instauró nuestro primer gobierno. El 7 de junio de 1810 salía a las calles el primer número de La Gazeta de Buenos Aires, el diario fundado por Mariano Moreno, un jacobino que había entendido que la información era una herramienta para la construcción de una patria. El lema de la publicación era: “Rara temporum felicitate, ubi sentire quae velis, et quae sentias dicere licet”, una cita del historiador romano Tácito. Quiere decir: “Rara felicidad la de los tiempos en los que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”. Una frase que instaura una marca fundacional a un oficio cuyo objetivo es informar, ayudar a entender el mundo, incluso –y tal vez, sobre todo– a costa de enfrentarse a los poderes. Quienes hacemos todas las semanas esta revista decidimos elegir a quienes consideramos los cinco periodistas más relevantes de estos 200 años que, movidos por esta máxima (lo supieran o no) aportaron a una manera sólida de hacer periodismo en este país. El mismo que intentamos brindar a nuestros lectores. Estos son los resultados de la encuesta, por orden de votación.
Rodolfo Walsh. No sólo renovó la manera de hacer periodismo con Operación Masacre –libro que incorporó las herramientas de la literatura a una crónica sobre la realidad, los fusilamientos de 1956 como castigo al intento de rebelión comandado por el general Juan José Valle–, sino que se transformó en ícono del periodista comprometido con su tiempo. Fundador de la agencia Prensa Latina en la Cuba revolucionaria junto a Gabriel García Márquez, Jorge Masetti y Rogelio García Lupo, y del órgano de prensa de la CGT de los Argentinos, integrante de la redacción de Noticias (el diario financiado por los Montoneros, organización en la que militaba) y, ya bajo la dictadura, uno de los responsables de la Agencia Clandestina de Comunicación, permanece desaparecido desde el 25 de marzo de 1977. Acababa de depositar en varios buzones copias de su “Carta Abierta a la Junta Militar”, un documento de denuncia implacable contra la dictadura genocida.
Osvaldo Bayer. Nacido en 1927, es historiador y escritor y se desempeñó desde muy joven en el periodismo. En 1958, en Esquel, fundó La Chispa (que describió como el primer periódico independiente de la Patagonia y que tenía el mismo nombre que el diario de los bolcheviques). Un año después la Gendarmería lo obligó a abandonar la ciudad a punta de pistola por haber difundido “información estratégica”. Trabajó en Noticias Gráficas y en Clarín, donde fue secretario de redacción. Declarado anarquista, investigó las masacres que cometió el gobierno de Hipólito Yrigoyen contra los huelguistas del sur del país en 1921 y plasmó sus hallazgos en Los vengadores de la Patagonia trágica. Otra de sus obras que marcaron época fue Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia, que rescató de la infamia al militante anarquista. Comprometido con la causa de los oprimidos, las amenazas de la Triple A lo obligaron a exiliarse en Alemania en 1975. Volvió en 1983, aunque reparte su tiempo entre su residencia germana y la casona en la que nació, en el barrio de Belgrano. Sigue publicando sus textos en Página 12.
Roberto Arlt. Uno de los escritores más grandes de la historia argentina, se desempeñó en el oficio periodístico en la mítica redacción del diario Crítica, de Natalio Botana, donde compartió cierres con Raúl González Tuñón, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni y Carlos de la Púa, entre otros. Allí se desempeñó como cronista de policiales. Renovó las páginas de los matutinos con sus “Aguafuertes porteñas” en el diario El Mundo, crónicas de la vida cotidiana que siguen leyéndose con toda la potencia que tenían cuando fueron escritas. Los siete locos, Los lanzallamas o El juguete rabioso marcaron una forma de pensar la literatura en el país. Hace un tiempo, el crítico David Viñas expresó: “Si me apuran, digo que es mejor Arlt que Borges”.
Mariano Moreno. Fundador de La Gazeta de Buenos Aires, fue uno de los principales impulsores de la Revolución de Mayo y expresó al ala más izquierdista del primer gobierno patrio, la Primera Junta, que integró en calidad de secretario. Su Plan de Operaciones es un completo programa político que, debido a las tareas aún no realizadas, sigue teniendo vigencia. Se formó leyendo a los principales ideólogos de la Ilustración, como Voltaire, Rousseau, Diderot o Montesquieu. Una frase de su prólogo al Contrato Social, que publicó en La Gazeta, puede señalarse como un programa vivo para el periodismo contemporáneo: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”. En viaje hacia Gran Bretaña para pedir el reconocimiento de la nueva nación, murió debido a la sobredosis de un medicamento suministrado por el capitán del navío. Todavía hoy se piensa que su muerte fue el resultado intencional de la lucha entre el ala más conservadora de la revolución, liderada por Saavedra, y el jacobinismo que Moreno habría representado.
Rogelio García Lupo. Decano del periodismo nacional, trabajó en Clarín, Brecha, Noticias Gráficas, Qué, Usted, Primera Plana, El Periodista, en el diario de la CGT de los Argentinos y en el semanario uruguayo Marcha. La rebelión de los generales, su primer libro que explicaba las causas económicas y el complot que destituyó a Frondizi, fue incautado por el gobierno de José María Guido. Su producción periodística estuvo siempre signada por la denuncia de la extranjerización de los recursos naturales del país y de los intereses que se beneficiaban con esa política. Aún hoy sigue escribiendo.
Estos periodistas no sólo se destacaron en el oficio y lo renovaron, cada uno a su manera, sino que demostraron que es posible informar desde un lugar de compromiso con la realidad. También tuvieron una elevada votación Jorge Lanata, Tomás Eloy Martínez, Fabián Polosecki, Víctor Hugo Morales y Osvaldo Soriano, entre otros. A todos ellos, nuestro homenaje.

El diputado de Nuevo Encuentro se refirió a las declaraciones del legislador de la UCR, quien sostuvo que la asignación universal por hijo aumentó la venta de paco y el juego en los bingos. "Es propia de alguien que no conoce la realidad de la pobreza o que la conoce y prefiere ser cínico y perverso", agregó.
"Es una postura reaccionaria, prejuiciosa, que discrimina y que da cuenta de una mirada conservadora y elitista, con profundo desprecio por los sectores populares y sus necesidades", sostuvo Sabbatella.
Agregó que "es propia de alguien que no conoce la realidad de la pobreza o que la conoce y prefiere ser cínico y perverso".
"Las declaraciones del senador Sanz expresan a los sectores más reaccionarios de nuestro país. Lamentablemente, a diferencia de otros momentos de la historia, este es el pensamiento que hoy conduce a la UCR”, agregó el titular del bloque Nuevo Encuentro.
En ese sentido, dijo que "varias críticas pueden hacerse respecto a la política distributiva del Gobierno nacional, pero no justamente del impacto social positivo de la Asignación Universal por Hijo, que ha sido una medida largamente reclamada por muchísimos y amplios sectores".
"Decirse progresista y cuestionar que los hijos de todos los trabajadores tengan similares derechos es una absoluta hipocresía. Sanz es un dirigente conservador y reaccionario, más allá de lo que el radicalismo haya significado en la historia del país”, remarcó.
"Denunciar a quienes reciben esta asignación, diciendo que se gastan la plata en juego y droga, es propio de una mentalidad discriminadora y perversa; es estar a favor de la desigualdad y de la injusticia", finalizó.
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Buenos Aires, 10 de mayo (Reporter). Luego de que la actriz denunciara que se encuentra vetada en los medios del Grupo Clarín por su adhesión al gobierno nacional, la Asociación Argentina de Actores (AAA) emitió un comunicado de apoyo a Florencia Peña.
"Queremos expresar como gremio nuestra más firme solidaridad con la compañera Florencia Peña por la grave situación de persecución sufrida simplemente por el hecho democrático de expresar lo que piensa", afirma el comunicado.
La ex "Botineras" explicó en diferentes reportajes que desde que se mostró cercana al Kirchnerismo dejó de tener cobertura en el diario Clarín y en los canales y las radios del multimedio, ingresando en lo que denominó una "lista negra".
"Los actores sabemos que las listas negras pueden surgir por tener determinado pensamiento político, por reclamar derechos laborales, o simplemente por comprometerse con la dignidad, tener opinión propia y no ser funcionales a los intereses de los que detentan el verdadero poder", sostiene AAA.
La asociación, además, hizo también una velada referencia a Mirtha Legrand, quien afirmó que no va a invitar a Peña a sus almuerzos porque está en las antípodas de su posición ideológica.
"El ninguneo que ejercen algunos medios al promover la invisibilidad del otro, el negar un lugar en la 'mesa' de la discusión sólo porque no coincide con el pensamiento del anfitrión, o con el de los verdaderos dueños de la 'mesa', son actos que debemos repudiar firmemente, sobre todo en un país en el que la subordinación a intereses espurios hizo de la intolerancia y de la censura una cultura", concluye el comunicado. (Reporter)
TB-LL
Género y lenguaje: hacia una dinámica incluyenteA partir de la noción de género como construcción sociocultural de la diferencia sexual se aborda el papel del lenguaje como herramienta de comunicación, producción y reproducción de una visión del mundo que incluye prejuicios y estereotipos. ¿Qué dimensión alcanza el género en la oralidad y la escritura? ¿Es posible reconocer en el uso lingüístico la posibilidad de motivar o reforzar cambios sociales? Técnicas básicas para desarrollar una escritura y una oralidad no discriminatorias sin menoscabo de su capacidad comunicativa.
Atenea Acevedo es traductora e intérprete de inglés, y activista por los derechos humanos, la equidad de género y el cambio social. Nació y vive en DF, México.






